Un tablero, una ficha, una actividad o incluso una situación de aprendizaje en formato imagen.
Y después simplemente etiquetas a Canva para convertir esa imagen en un diseño editable.Así de sencillo.
En cuestión de segundos puedes pasar de una idea a un recurso que después puedes modificar, adaptar, traducir, personalizar o mejorar dentro de Canva.
¿Es perfecto? No siempre.
¿Te ahorra muchísimo tiempo? Sin ninguna duda.
Lo interesante no es solo la herramienta, sino el cambio de mentalidad. Estamos entrando en una etapa en la que crear materiales educativos de calidad es cada vez más rápido, más accesible y más visual.