Desde la Neuroeducación y la Psicopedagogía Clínica, sabemos que aprender no significa únicamente adquirir conocimientos en Matemáticas, Ciencias, Lectura y Escritura.
El desarrollo integral requiere experiencias que involucren el movimiento, la creatividad, las emociones, el pensamiento, la interacción social y la construcción de valores.¿QUÉ APORTA CADA ASIGNATURA?
EDUCACIÓN FÍSICA: favorece la coordinación motora, la atención, el control inhibitorio, la planificación y la autorregulación. La actividad física también contribuye a la salud cerebral y al bienestar emocional.
EDUCACIÓN ARTÍSTICA: estimula la expresión creativa, la percepción visual y espacial, la planificación, la motricidad fina y la flexibilidad cognitiva.
EDUCACIÓN MUSICAL: ejercita la discriminación auditiva, la memoria secuencial, la atención, el procesamiento temporal y la coordinación. La práctica musical integra diferentes redes cerebrales.
EDUCACIÓN RELIGIOSA: puede favorecer la reflexión ética, la comprensión de valores, el diálogo, la empatía y la construcción de sentido, respetando la diversidad de creencias y la libertad de conciencia.
¿CÓMO CONTRIBUYEN A LA ADQUISICIÓN DE NUEVOS APRENDIZAJES?
Estas asignaturas ofrecen oportunidades para ejercitar habilidades cognitivas, emocionales, motrices y sociales que participan en el aprendizaje escolar.
Sin embargo, no significa que todas produzcan automáticamente mejoras en la inteligencia o el rendimiento académico. Cada disciplina posee beneficios formativos propios que deben reconocerse.






