Si el resultado dice analiza, tendrá que comparar, relacionar, interpretar, encontrar patrones, sacar conclusiones. Si dice argumenta, tendrá que tomar posición, buscar evidencia, contrastar información y sustentar una decisión. Si dice diseña, tendrá que explorar una necesidad, tomar decisiones, probar ideas y construir una propuesta.
Ese pequeño ejercicio de convertir el RESULTADO en ACCIÓN empieza a ordenar todo lo demás.Porque recién allí puedo preguntarme: ¿qué experiencias voy a proponer?, ¿qué estrategia me conviene?, ¿qué hará realmente el estudiante durante la sesión?, ¿qué evidencia me permitirá observar ese aprendizaje?
Y aquí encuentro una idea muy potente para trabajar el sílabo: empezar por el verbo, pero pensar en el desempeño.
El resultado marca hacia dónde vamos. Las acciones nos ayudan a construir el camino.
En la imagen comparto una pequeña ruta que utilizo para trabajar este proceso con docentes. La preparé a partir de las fichas que vengo desarrollando para pasar del resultado a la acción y, desde allí, seleccionar estrategias y organizar las actividades de aprendizaje.
¿Cuando programas tu asignatura, qué miras primero: el resultado, los contenidos o las actividades? Me interesa leer cómo lo trabajan en otras universidades.
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