domingo, 8 de febrero de 2026

Sesgos cognitivos

 ✅Muchas veces no sufrimos tanto por lo que nos pasa, sino por cómo lo interpretamos. Desde la psicología, las distorsiones cognitivas son formas habituales de pensar que no siempre reflejan la realidad, pero que influyen mucho en cómo nos sentimos y actuamos.

✅Estas distorsiones son como atajos mentales. Nos ayudan a reaccionar rápido, pero a veces nos llevan a conclusiones equivocadas. Por ejemplo, cuando algo sale mal y pensamos “siempre me pasa lo mismo”, estamos generalizando a partir de un solo hecho.

✅Cuando solo vemos lo negativo e ignoramos lo bueno, estamos filtrando la información.
También es común pensar en blanco o negro, creyendo que algo es un éxito total o un fracaso absoluto, sin puntos intermedios. O tomarnos las cosas de manera personal, asumiendo que el mal humor o las decisiones de otros tienen que ver con nosotros, cuando no siempre es así.

✅Otras distorsiones frecuentes son imaginar el peor escenario posible, confundir lo que sentimos con la realidad (“si me siento incapaz, entonces lo soy”) o vivir bajo una lista de “debería” que generan presión y culpa. Incluso a veces creemos que solo estaremos bien cuando los demás cambien.

✅La buena noticia es que estas formas de pensar se pueden reconocer y entrenar. La psicología nos invita a detenernos, cuestionar nuestros pensamientos y buscar interpretaciones más equilibradas y amables. No se trata de pensar “positivo” todo el tiempo, sino de pensar con más claridad y menos dureza.

✅Entender las distorsiones cognitivas nos ayuda a relacionarnos mejor con nosotros mismos, a reducir el estrés y a tomar decisiones más conscientes en la vida diaria.



No hay comentarios:

Publicar un comentario