jueves, 29 de enero de 2026

Estamos discutiendo inteligencia artificial en educación como si el problema fuera tecnológico

 El verdadero dilema es qué pasa con la autonomía, la equidad y la relación humana cuando delegamos decisiones pedagógicas a sistemas automáticos.

Las directrices éticas de la Unión Europea lo dicen sin rodeos:

La IA puede mejorar la educación, solo si fortalece al docente y protege al estudiante. No si lo sustituye. No si lo invisibiliza. No si decide sin contexto.

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