El punto que casi nadie dice en voz alta: Los artículos no se rechazan por un error. Se rechazan por una acumulación de debilidades pequeñas. Cada una, por separado, parece “menor”. Juntas, hacen el rechazo inevitable.
Páginas
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario